Mompos, Bolívar, Colombia

Mompox, un lugar detenido en el tiempo.

Si hay un lugar en el mundo donde el realismo mágico se respire, es este bello pueblo que yace a orillas del río Magdalena. En sus calles coloniales viajan aromas de otra época, cada ventana cuenta una historia y cada porton espera ser abierto para sumergirnos en las tradiciones cotidianas de la vida Momposina.

Está ciudad fue una de las más importantes en la colonia y, paradójicamente, fue la primera en liberarse de la corona española. Muchos años después, sería declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1995, haciendo honor a su arquitectura y tradiciones, que quedaron atrapadas en el tiempo y la geografía particular de Mompox.

Cuando caminas por sus pequeñas calles te encuentras grandes casonas de hermosas fachadas, con imensos ventanales con rejas forjadas a mano, corredores frescos que conectan las habitaciones entre sí y amplios patios centrales con frondosos árboles centenarioen su interior, que brindan la sombra necesaria para apaciguar las altas temperaturas

Mompox no solo sorprende con su arquitectura colonial sino que deslumbra con sus seis iglesias, algunas de ellas ubicadas al borde del río Magadlena. 

 "Mompox tierra de Dios,

en donde se acuesta uno y amanecen dos.

Y si sopla el viento amanecen cientos.

Y si vuelve a soplar ya no se pueden contar."


Sin duda, Mompox está lleno de magia, color, tradición e historia y donde puedes vivir maravillosos atardeceres que pintan el cielo un gama de rojos y azules mientras el sol cae sobre el río.

 

“Mompox  no existe, a veces soñamos con ella pero no existe”